Bienvenidas a mi historia

Mi nombre es Flor y desde chica me pasaba algo muy especial cuando veía muchos colores todos juntos en degrade, me apasionaba crear, mezclar colores. Un día hice un curso para hacer bijouterie con mi mamá y ahi empezo todo, me puse a fabricar con 10 años y vendia en la feria que venia los domingos a mi casa, mis papas al ver que me encantaba me llevaron cada vez a mas lugares donde vender y veían en mi algo que siempre estaba, las ganas de seguir adelante, todo lo que vendía lo volvia a invertir.

Cuando terminé el colegio sabía que queria estudiar Diseño de Indumentaria, carrera que no era facil de costear pero enseguida conseguí trabajo en un local de venta de zapatos, y allí estuve hasta el segundo año de carrera, estudiando en el colectivo, cuando tenia los horarios de almuerzo, y lo poco que me quedaba del domingo entre descansar lo que podía y seguir con el estudio.

En mi tercer año de carrera, la zapateria cerro sus puertas porque no pudo costear la renovación del alquiler y tuve que reinventarme trabajando mucho en negocios como free lance y haciendo malabares para terminar.

Me recibí a los 21 años, luego de tres años hermosos que me ayudaron para todo lo técnico que necesitaba saber. Trabaje en varios lugares, con distintas marcas pero les aseguro que nada es ni parecido a lo que se ve en la facultad. En la practica es donde realmente se aprende y llegue a estar encargada de 40.000 prendas de produccion en menos de 6 meses. Esto último me lleno de todo lo que necesitaba saber para darme cuenta de que podía hacerlo sola, no hubo una prenda de devolución. La sociedad en la que trabajaba se disolvió y era el momento indicado para animarme a crear mi propia marca. 

Con el apoyo de mi familia que siempre confió en mi, nació Dolce Vita en junio del año pasado y les juro que en mi mente no estaba ni cerca de todas las alegrías y satisfacciones que me dio en tan poco tiempo.

Al principio arranque comprando remeras en proveedores que conocia donde sabia que tenian la calidad que yo queria darle a mis clientas. Luego cuando todo empezo a crecer pense que fabricar era la mejor opción, ya que los niveles de venta eran mucho mas elevados y perdía mucho tiempo viajando todos los dias al centro a buscar las prendas para estampar.

Este año me anime a fabricar buzos ademas de las remeras y estoy sorprendida de la buena repercusion que tuvieron porque amaron la caliadad y el calce.

Tengo clientas desde el dia uno, otras que se van sumando con el correr de los dias, pero de lo que estoy segura es que me vuelven a elegir por el trato personalizado que tengo con cada una de ellas y por lo que ofrezco a la hora de elegir mis productos.

Cada prenda de Dolce lleva un poco de esa mini Flor que siempre amo emprender, mezclar colores, combinar texturas y nunca dejo de soñar.

 

GRACIAS POR ELEGIRME CADA DIA !!!